—¿Con todas eres así? —no me lo preguntó de mala manera.
—Honestamente, no.
—Aún así, creo saber por qué te aman —arqueé una ceja, ¿ella me amaba? Porque era lo que deducía mi mente.
—¿Y por qué lo hacen? —ella regresó su mirada al mar.
—Tienes sentido del humor, eres caballero, sensible, no lo sé. Hay algo en ti que…
—¿Estás enamorada? —pregunté torpemente. Ella me miró asustada casi al instante.
—No, Justin —masculló—. Los amigos no se enamoran.
lunes, 15 de abril de 2013
Las caídas son parte de la cima, parte de llegar al éxito, parte de ser grande, pero no quiero el éxito, no quiero ser grande, no quiero la cima. No quiero llegar a donde nadie ha llegado y estar sola en la altura donde solo pueda ver como los demás viven. Algunas veces solo necesito saber que debo ser igual que los demás, porque si voy a vivir sin amor, ¿cómo esperan que sea feliz?
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